A veces, uno necesita desconectarse para volver a empezar.
Después de una larga pausa, regreso a este espacio que durante muchos años fue hogar para mis pensamientos y reflexiones.
Compartir mis ideas se convirtió en un proceso tan natural como respirar.
Durante el tiempo que no he estado, me he dedicado a otros proyectos personales y profesionales que requerían toda mi atención y que muchos fueron una consecuencia directa de este blog y de su antecesor En aquella isla solitaria.
